
Reportó 36 viviendas afectadas en Mata Redonda y La Punta, 16 en Los Cocos, 12 en La Esmeralda y 4 con daños severos en Río Blanco 1 Norte, mientras las bombas de la estación de bombeo operan al 100%
En medio de la noche y con el agua aún recorriendo las calles del sur de Maracay, el alcalde Rafael Morales se plantó frente a la estación de bombeo de Mata Redonda y La Punta para ofrecer un balance en caliente de las afectaciones dejadas por las intensas precipitaciones que azotaron el municipio. Acompañado del director de Protección Civil, Jesús Lugo, y en contacto permanente con la gobernadora Joana Sánchez, el mandatario local confirmó que, pese a la complejidad de la situación, el sistema de drenaje respondió y las tres bombas de la estación se mantienen totalmente operativas.
El alcalde informó que las cifras del impacto son contundentes. En Mata Redonda y La Punta, 36 viviendas resultaron afectadas, una zona que ya está siendo atendida por los equipos de Protección Civil, con un despliegue programado para primeras horas de la mañana. En Los Cocos, el panorama también fue crítico: 16 viviendas con anegaciones y 6 en situación de inundación, concentradas en la vereda 4 y frente a la estación de bombeo. Mientras tanto, en La Esmeralda, 12 hogares registraron anegaciones, y en Río Blanco 1 Norte, en el límite con el municipio Francisco Linares Alcántara, 4 viviendas sufrieron afectaciones severas, especialmente en los alrededores de El Caño Colorado, donde el caudal del agua alcanzó niveles importantes.
Según detalló Morales, el río Madre Vieja, el principal afluente que cruza la ciudad, se mantuvo en niveles de relativa normalidad, sin rebasar los muros de contención, lo que permitió evitar una tragedia mayor. Además, los equipos de Protección Civil lograron despejar dos árboles caídos que obstaculizaban la avenida Las Delicias y la avenida Bermúdez, restableciendo el flujo vehicular en esas arterias clave.
El mandatario local también precisó que las lluvias dejaron una fuerte escorrentía en la avenida Bolívar, a la altura de Tapa Tapa, y en Las Fuerzas Aéreas, lo que explica la acumulación de agua en Los Cocos, uno de los puntos más vulnerables del sur de Maracay. No obstante, sectores como Aguacatal y Brisas del Lago reportaron normalidad, y en la zona norte de la ciudad no se registraron novedades.
Con este balance, el alcalde Morales dejó claro que el municipio sigue en pie, con los equipos desplegados en todo el territorio, monitoreando cada rincón y atentos a cualquier situación que pudiera presentarse. La noche fue larga, pero la respuesta fue inmediata, y la ciudad, aunque golpeada, se mantiene firme.







































